La FAA envió hoy una serie de cartas a diversas compañías aéreas solicitando documentación detallada sobre las medidas que tomaron para cumplir con la directiva de emergencia emitida a principios de noviembre. Según informó The Wall Street Journal, el regulador busca determinar si los operadores respetaron la exigencia de disminuir sus operaciones en 40 aeropuertos clave para aliviar la carga de trabajo de los controladores aéreos, quienes operaron con personal reducido y sin paga durante el cierre gubernamental.

La orden original, instaurada en un momento crítico de falta de personal en las torres de control, buscaba mitigar los riesgos de seguridad operacional mediante una reducción controlada del volumen de tráfico. Si bien el mandato inicial estipulaba recortes progresivos, las autoridades sospechan que no todos los operadores ajustaron su programación al nivel requerido.

Escrutinio sobre la programación de vuelos

El foco de la investigación se centra en la discrepancia entre los vuelos programados y los efectivamente operados durante los días de mayor tensión del cierre. De acuerdo con fuentes de la industria citadas por el medio estadounidense, la agencia reguladora cuestiona si las aerolíneas alcanzaron los objetivos de reducción diarios que se habían establecido para evitar la saturación del sistema.

Preguntas frecuentes
  • ¿Qué está investigando la FAA?

    La FAA investiga si las aerolíneas cumplieron la directiva de emergencia que obligaba a reducir operaciones en 40 aeropuertos durante el cierre gubernamental, revisando documentación y registros de vuelo.

  • ¿Qué consecuencias pueden enfrentar las aerolíneas si se comprueba el incumplimiento?

    Podrían recibir sanciones civiles por no haber aplicado la reducción de volumen exigida, una medida calificada como de seguridad no negociable.

  • ¿Qué tipo de documentación solicitó la FAA?

    La agencia envió cartas pidiendo documentación detallada sobre las medidas tomadas para cumplir la directiva, incluidos registros de vuelo y comunicaciones operativas de las primeras semanas de noviembre.

  • ¿Por qué se ordenó la reducción de operaciones?

    Para mitigar riesgos de seguridad operacional al aliviar la carga de trabajo de controladores que trabajaron con personal reducido y sin paga durante el cierre gubernamental, adaptando la demanda a la capacidad degradada del ATC.

La medida afectó a los principales hubs del país, donde la congestión y la falta de controladores amenazaban con colapsar la red. La FAA intenta esclarecer si las aerolíneas aprovecharon las cancelaciones naturales por clima o mantenimiento para "maquillar" las cifras de cumplimiento, o si efectivamente realizaron los cortes estructurales que se les exigió para proteger la integridad del espacio aéreo.

Consecuencias del incumplimiento

Esta acción de la FAA marca una nueva etapa en la supervisión posterior al cierre del gobierno. Las aerolíneas que no logren demostrar un cumplimiento adecuado podrían enfrentar sanciones civiles. La agencia enfatizó que la reducción de volumen era una medida de seguridad no negociable, diseñada para adaptar la demanda a la capacidad real del sistema de control de tráfico aéreo (ATC) en condiciones degradadas.

El proceso de auditoría implicará una revisión exhaustiva de los registros de vuelo y las comunicaciones operativas de las primeras semanas de noviembre. La industria aérea, que ya enfrentó pérdidas operativas durante el periodo, ahora debe justificar sus decisiones tácticas frente al regulador federal.