La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) determinó que la falta de adhesión a los procedimientos de verificación de pista por parte de un capitán de Southwest Airlines causó que un Boeing 737-800 iniciara su carrera de despegue desde una calle de rodaje en el Aeropuerto Internacional de Orlando (MCO).

El informe final, publicado esta semana, no solo detalla los errores específicos de este vuelo, sino que reaviva el debate sobre la "ceguera situacional" en las cabinas de mando, sumándose a una lista de incidentes graves recientes en Estados Unidos como los de Austin y Nueva York (JFK).

El incidente en Orlando ocurrió el pasado 20 de marzo con un vuelo destinado a Albany. La aeronave recibió autorización para rodar desde la plataforma Airside 2 hacia la pista 17R a través del enlace H2, pero, a pesar de que la visibilidad era óptima, la tripulación cometió una serie de errores de navegación en tierra que derivaron en una incursión de calle de rodaje de alto riesgo.

Preguntas frecuentes
  • ¿A qué velocidad llegó la aeronave en la calle de rodaje?

    El Boeing 737 alcanzó 71 nudos (aprox. 131 km/h) antes de que se abortara la maniobra.

  • ¿Ocurrió el incidente con buena visibilidad?

    Sí, el incidente ocurrió a plena luz del día con visibilidad óptima; la causa fue la 'ceguera por inatención', no la falta de visibilidad.

  • ¿Qué señales externas ignoró el capitán?

    Ignoró la presencia de la línea central amarilla, la superficie más estrecha propia de una calle de rodaje y la ausencia de las líneas de espera típicas de una pista.

  • ¿Qué lecciones destaca la NTSB tras este y otros incidentes similares?

    Reforzar la verificación visual antes de iniciar despegues, respetar la cabina estéril, mejorar la gestión de recursos de cabina y no confiar únicamente en procedimientos rutinarios que pueden inducir complacencia.

“Estamos en el taxiway”: el error que casi provocó una tragedia con un Boeing 737 en Orlando

La secuencia del error en Orlando

El informe detalla que la aeronave se detuvo inicialmente a la altura de la entrada H1 para ceder el paso a otro avión. Durante la espera, la tripulación completó la lista de verificación previa al despegue (Before Take-off Checklist).

Al reanudar el rodaje, los datos de la grabadora de vuelo revelaron que, al ingresar al enlace H2, el capitán cruzó la calle de rodaje G y, tras observar el cartel rojo de la pista 17R, verbalizó que la pista estaba verificada. Sin embargo, el avión nunca ingresó a la pista; en su lugar, giró prematuramente hacia la calle de rodaje H.

“Estamos en el taxiway”: el error que casi provocó una tragedia con un Boeing 737 en Orlando

El factor distracción: El capitán indicó al primer oficial que confirmara la finalización de la lista de control. El primer oficial, cumpliendo la instrucción, dirigió su mirada al panel superior (overhead panel). En ese instante crítico, el avión viró a la derecha alineándose con la calle de rodaje. El capitán avanzó las palancas de empuje, convencido de estar en la pista.

El Boeing 737 alcanzó una velocidad calibrada de 71 nudos (131 km/h) en la calle de rodaje antes de que el primer oficial, tras mirar las palancas, se diera cuenta del entorno. "Me sobresalté al verlo y me tomó unos segundos verbalizar: 'Estamos en la calle de rodaje, rechaza'", explicó a los investigadores.

La NTSB concluyó que el capitán omitió "varias señales" evidentes, como la línea central amarilla, la superficie más estrecha y la ausencia de líneas de espera.

Un patrón recurrente: MCO, Austin y JFK

Este evento en Orlando cierra un ciclo de investigaciones sobre eventos de superficie que, aunque distintos en su ejecución, comparten un origen alarmante: la desconexión entre la tripulación y el entorno operativo. Al contrastar MCO con los incidentes de Austin (AUS) y Nueva York (JFK), emerge un patrón donde la rutina supera a las barreras de seguridad.

MCO vs. Austin: La trampa de la visibilidad Lo llamativo de Orlando es que ocurrió a plena luz del día. El capitán sufrió "ceguera por inatención": vio lo que esperaba ver. En contraste, el incidente de Austin (febrero de 2023) entre un Boeing 767 de FedEx y un 737 de Southwest operó en el extremo opuesto. Con niebla densa (CAT III), la tripulación de FedEx tuvo que abortar el aterrizaje a pocos metros del tráfico de Southwest. Mientras en Austin faltó tecnología de superficie para "ver" en la niebla, en Orlando la tecnología visual (ojos) falló por exceso de confianza.

JFK: La multitarea como enemigo El caso del Boeing 777 de American Airlines que cruzó la pista activa frente a un 737 de Delta en el JFK (enero de 2023) ilustra el peligro de la carga de trabajo. La investigación reveló que el capitán se distrajo con el sistema de gestión de vuelo (FMS). Al igual que en MCO, la tripulación perdió la conciencia situacional no por falta de habilidad, sino por una gestión deficiente de las prioridades (Cockpit Resource Management).

Volver a lo básico

La comparación de estos tres eventos deja una lección clara para la industria, según se desprende de los informes de la NTSB.

  • En MCO, la tripulación violó la regla de cabina estéril y la verificación visual.
  • En AUS, la dependencia de la radio sin confirmación visual creó el riesgo.
  • En JFK, la distracción administrativa comprometió la seguridad física.

El incidente de Southwest en Orlando demuestra que, incluso en un día despejado y sin fallas mecánicas, la complacencia puede llevar a una aeronave de pasajeros a intentar despegar desde una calle de rodaje a más de 70 nudos.