Dos cazas F-16A Fighting Falcon de la Aviación Militar Bolivariana (AMB) interceptaron un avión bimotor Cessna C414 que ingresó ilegalmente al espacio aéreo venezolano desde Colombia. La aeronave fue detectada por los radares ingresando por el municipio Rómulo Gallegos, en la frontera oeste del país, volando con el transponder apagado y sin plan de vuelo.

Tras la detección de la traza ilegal, los F-16A despegaron desde la Base Aérea El Libertador para interceptar al intruso. Los militares venezolanos identificaron inicialmente la aeronave como un Cessna C310, aunque, según nuestro medio asociado Aeroin, se trataba de un modelo C414 presurizado. Los pilotos de los cazas realizaron disparos de advertencia (interdicción) para obligar al avión a cambiar de rumbo.

Como resultado de la maniobra, el Cessna realizó un aterrizaje forzoso en una zona de pastizales.

Lo más destacado de la operación ocurrió a continuación: una vez que la aeronave estaba detenida en tierra, uno de los F-16 efectuó un nuevo ataque, disparando ráfagas con sus cañones rotativos Vulcan de 20 mm contra el avión. La acción, diseñada para "inutilizar" la aeronave, fue registrada en video.

El contenido del Cessna

Reportes posteriores al aterrizaje indicaron que dentro de la aeronave se encontraron varios bidones. Estos contenedores son comúnmente utilizados para transportar combustible extra (ferry tanks), permitiendo aumentar la autonomía de vuelo para trayectos largos.

Las autoridades no informaron sobre la nacionalidad o el estado de salud del piloto. Tampoco se divulgó la matrícula completa de la aeronave, aunque se observaba que portaba un registro de estilo estadounidense. No se identificaron drogas ni otros productos ilícitos en el lugar.