El Antonov An-124 Ruslan, perteneciente a la aerolínea carguera rusa Volga Dnepr, que permanece en tierra en el Aeropuerto Internacional de Toronto-Pearson (YYZ) desde hace más de tres años, continuará sin volar en el futuro previsible. El gobierno canadiense confirmó que el proceso para transferir la propiedad de la aeronave a Ucrania enfrenta serios obstáculos burocráticos.

La aeronave, con matrícula RA-82078, aterrizó en Canadá a principios de 2022 con un cargamento de pruebas de COVID-19. Pocos días después, la invasión rusa a gran escala de Ucrania provocó que Canadá, junto con otras potencias occidentales, cerrara su espacio aéreo y prohibiera la operación de aeronaves rusas como parte de un paquete de sanciones.

La complejidad de la propiedad

A medida que avanzó el conflicto, el gobierno de Canadá anunció su intención de incautar formalmente el activo y transferirlo a Ucrania, específicamente a manos de Antonov Airlines. La aerolínea estatal ucraniana opera en el exilio desde aeropuertos en Alemania y Polonia, realizando vuelos humanitarios, militares y chárter comerciales en apoyo a su país.

Preguntas frecuentes
  • ¿Por qué está retenido el avión An-124 en Canadá?

    Porque aterrizó en Toronto a comienzos de 2022 y, tras las sanciones impuestas a Rusia por la invasión de Ucrania, Canadá cerró su espacio aéreo y procedió a inmovilizar la aeronave.

  • ¿Por qué no se ha transferido el avión a Ucrania?

    La transferencia se retrasa debido a la compleja estructura de propiedad y registro del avión, lo que requiere trámites legales y tiempo para determinar la titularidad.

  • ¿A quién pretende entregar Canadá el An-124?

    Canadá quiere transferir la aeronave a Ucrania, concretamente a Antonov Airlines.

  • ¿Hubo reacción de Rusia ante la incautación?

    Sí, el gobierno ruso presentó protestas formales por escrito y verbalmente, pero no ha podido tomar acciones efectivas contra Canadá.

Sin embargo, el proceso legal no es simple. La ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Anita Anand, afirmó este viernes que "los dueños del Antonov usaron una estructura compleja para el registro de la aeronave, que requiere tiempo significativo para destrinchar", según nuestro medio asociado Aeroin.

La ministra subrayó que su gobierno hace todo lo posible por ayudar a Ucrania, pero no ofreció un cronograma estimado para la finalización de la transferencia.

Un limbo legal

A diferencia de otros activos rusos, como algunos Boeing que operaba AirBridgeCargo (subsidiaria de Volga Dnepr) y que estaban bajo arrendamiento (leasing) con empresas occidentales, este An-124 no tiene vínculos aparentes con arrendadores externos, lo que complica su incautación legal.

Mientras tanto, la tripulación original del avión regresó a Rusia poco después de la inmovilización. El gobierno ruso ha protestado formalmente contra la incautación de la aeronave, aunque sus acciones se limitaron a quejas verbales y escritas, dada la imposibilidad de actuar contra un miembro de la OTAN.