Los traslados sanitarios aéreos en la provincia de Neuquén están nuevamente operativos. La reactivación del servicio ocurre tras la puesta en servicio del avión provincial, que finalizó un extenso período de reparaciones después de sufrir el impacto de dos rayos.

Este recurso es clave para la evacuación de pacientes críticos en un territorio extenso. Los operativos son coordinados por la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos junto con la Dirección Provincial de Aeronáutica (DPA).

Según informó el Gobierno de la Provincia del Neuquén, el sistema se activa ante la solicitud de un hospital o centro de salud, tanto público como privado, cuando un paciente requiere atención en una unidad de mayor complejidad no disponible en su lugar de origen.

Preguntas frecuentes
  • ¿Cómo se solicita el servicio del avión sanitario?

    El servicio se solicita mediante la llamada al 107 o al área de vuelos sanitarios de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos.

  • ¿Cuánto tarda en activarse la respuesta aérea tras la solicitud?

    En menos de 30 minutos se activa la respuesta y la aeronave debe estar en marcha dentro de la hora.

  • ¿Quién coordina y opera los traslados sanitarios aéreos?

    La coordinación la realizan la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos junto con la Dirección Provincial de Aeronáutica (DPA), que opera la aeronave.

  • ¿Qué personal acompaña a los pacientes en los vuelos sanitarios?

    Los equipos están integrados por médicos y enfermeros especializados en aeroevacuación, conformando equipos específicos según la edad y complejidad del paciente (adulto, pediátrico, neonatal).

  • ¿Por qué conviene usar el avión sanitario en lugar del traslado terrestre?

    Además de la rapidez, el traslado aéreo puede ser más seguro para la estabilidad del paciente crítico y es fundamental cuando se requiere atención en unidades de mayor complejidad no disponibles en el lugar de origen.

Una capacidad de respuesta clave

La secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, destacó que “el regreso tan esperado del avión provincial cambia la evolución de los pacientes críticos, brindando una herramienta fundamental para los hospitales de cabecera, las familias y toda la población neuquina”.

El proceso de coordinación se inicia con la llamada al 107 o al área de vuelos sanitarios de la Secretaría. En menos de 30 minutos se activa la respuesta y, dentro de la hora, la aeronave debe estar en marcha. La DPA opera el avión y determina la viabilidad del vuelo según las condiciones meteorológicas y la disponibilidad horaria de los aeropuertos.

Los equipos sanitarios están integrados por médicos y enfermeros especializados en aeroevacuación, capacitados para convertir la aeronave en una unidad de terapia intensiva en vuelo. Se conforman equipos específicos según el tipo de paciente (adulto, pediátrico o neonatal) y su complejidad.

Primeros vuelos y ventaja operativa

Desde la reactivación del servicio esta semana, ya se concretaron dos vuelos sanitarios. El primero fue el traslado de un paciente pediátrico de dos años con patología respiratoria desde Chos Malal al Hospital Castro Rendón. El segundo movilizó a una paciente con shock hemorrágico grave postcesárea desde Villa La Angostura hacia la capital provincial.

El director de Aeronáutica Neuquén, Carlos Altendorff, destacó el trabajo articulado para acortar los tiempos. Explicó que los medios aéreos con los que cuenta la provincia pueden estar listos para volar en una hora.

Altendorff contrastó esta capacidad con la alternativa privada, señalando que “si hubiera que contratar un traslado ese período no sería menor a seis horas, pues ese es el tiempo que demandaría organizar un vuelo privado desde Buenos Aires a la provincia, suponiendo que la meteorología lo permite”.

Finalmente, Ortiz Luna subrayó que la vía aérea no solo ofrece rapidez. “Un vuelo sanitario no se realiza únicamente por patologías tiempo-dependientes. En muchos casos, aunque el traslado terrestre pudiera implicar menos horas, el aéreo resulta más seguro para la estabilidad del paciente crítico”.