Azul proyecta beneficios en dos años tras reestructuración en Estados Unidos
La justicia de EE. UU. aprobó el plan de Azul para reducir su deuda en 2.600 millones de dólares con el apoyo de United y American Airlines.
La justicia de Estados Unidos otorgó la autorización final al plan de reestructuración de Azul Linhas Aéreas bajo el Capítulo 11, permitiendo una reducción de deuda y obligaciones de leasing superior a los 2.600 millones de dólares. El acuerdo contempla la captación de 950 millones de dólares en capital fresco, donde las aerolíneas estadounidenses United Airlines y American Airlines aportaron 100 millones de dólares cada una, según reporta nuestro medio asociado en Brasil, AEROIN.
Con este movimiento, ambas compañías obtendrán una participación del 8,5% en la nueva estructura accionaria de la firma brasileña tras su salida formal del proceso legal.
La empresa proyecta retomar la senda del lucro en un plazo de dos años una vez concluida la recuperación judicial. Esta previsión se sustenta en un ahorro anual de 200 millones de dólares en concepto de pago de intereses de deuda. Según el plan validado por el juez Sean H. Lane, la aerolínea también ejecutará una simplificación de su flota que implica la devolución de aproximadamente 20 aeronaves, principalmente modelos Embraer E195-E1, lo que representa una reducción de capacidad del 35% respecto a sus niveles previos al proceso.
El crecimiento operativo se concentrará en el mercado doméstico de Brasil, aunque se reforzará la programación hacia Estados Unidos para capturar la demanda de la Copa del Mundo. John Rodgerson, CEO de la compañía, detalló en una entrevista a la agencia Bloomberg que la estrategia actual se enfoca en el plan de negocios independiente y en la atención a los clientes actuales. La nueva etapa incluirá acuerdos de código compartido con United y American, facilitando el acceso a más de 100 destinos en territorio brasileño para los pasajeros de las aerolíneas norteamericanas.
Las operaciones y la venta de pasajes no experimentarán interrupciones durante la transición final hacia la salida del Capítulo 11, prevista para el primer trimestre de 2026. La aerolínea priorizará la utilización de sus hubs principales para optimizar la rentabilidad por ruta. El acuerdo con los arrendadores de aeronaves, incluyendo a AerCap, resultó fundamental para estabilizar los costos fijos y asegurar la sostenibilidad financiera a largo plazo.
