Del Pillán al Newén: FACh prepara el reemplazo de su flota formativa histórica
La institución avanza en la transición hacia el T-40 Newén, cuyo prototipo entra en fase final de integración y cuya producción en serie de 33 aeronaves está prevista para comenzar a fines de 2027.
El desarrollo del T-40 Newén, anteriormente llamado “Pillán II”, el nuevo avión de instrucción básica de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), entró en su fase final con un prototipo que supera el 90% de avance y que marca el inicio de la transición hacia una plataforma formativa distinta a la que el país utiliza desde mediados de los años ochenta. La actualización forma parte del programa impulsado por el Ministerio de Defensa Nacional y ejecutado por la Empresa Nacional de Aeronáutica de Chile (ENAER).
La ministra de Defensa, Adriana Delpiano, junto al Comandante en Jefe de la FACh, General del Aire Hugo Rodríguez, y el Director Ejecutivo de ENAER, Henry Cleveland, recorrieron las instalaciones donde se construye la aeronave. La visita permitió revisar el estado del prototipo y el trabajo asociado al ecosistema de instrucción que acompañará al nuevo modelo.
El proyecto contempla una transición escalonada para reemplazar al T-35 Pillán, aeronave que desde 1985 ha sido la base del entrenamiento inicial de los pilotos militares chilenos. Tras más de 40 años de uso, su vida operativa se acerca al límite planificado por la institución, lo que llevó a definir una solución que incluyera no solo un avión actualizado, sino un sistema completo que permita adaptar los métodos de formación a los estándares actuales.
Un sistema integrado de instrucción
Según explicó ENAER, el programa no se limita a la fabricación de un avión, sino que integra diversos componentes tecnológicos desarrollados en conjunto con su filial DTS, especializada en sistemas electrónicos y de simulación. La plataforma incluye un simulador de vuelo basado en realidad virtual, estaciones de control en tierra y herramientas de planificación y seguimiento de misiones. Esto permitirá alinear la instrucción inicial con los requerimientos de aeronaves avanzadas utilizadas por la FACh, como el F-16 y el F-5.
El enfoque sistémico busca reducir la brecha existente entre el entrenamiento básico y las etapas posteriores del proceso formativo, incorporando aviónica digital y elementos de realidad mixta que facilitan la transición hacia plataformas de mayor complejidad. ENAER sostiene que este esquema permitirá optimizar tiempos, estandarizar procedimientos y ampliar las capacidades de adiestramiento, especialmente en maniobras acrobáticas y regímenes de vuelo aplicados a misiones tácticas.
Desarrollo industrial y participación de proveedores
El programa T-40 Newén implica la reactivación de procesos industriales aeronáuticos dentro del país, un elemento que el Ministerio de Defensa ha destacado en reiteradas oportunidades. La fabricación involucra a técnicos de instituciones educativas de formación profesional, ingenieros y proveedores nacionales que participan en la cadena logística del proyecto.
ENAER ha indicado que la construcción y posterior producción de las aeronaves incorporará a pequeñas y medianas empresas chilenas especializadas en mecanizado, componentes electrónicos y materiales compuestos. Este esquema sigue el modelo de colaboración aplicado previamente en programas de mantenimiento mayor y modernización ejecutados por la industria aeronáutica local.
Plazos y etapas del proyecto
La presentación oficial del T-40 Newén está prevista para abril de 2026, fecha en la que se espera que el prototipo complete su integración y se inicie la campaña de ensayos de vuelo. Ese proceso permitirá validar la estructura, los sistemas embarcados y la interfaz con los equipos periféricos del sistema de instrucción.
Si las pruebas avanzan en los plazos programados, ENAER iniciará la producción en serie a fines de 2027. La FACh tiene proyectada la adquisición de 33 unidades, que reemplazarán progresivamente a los T-35 en su escuadrón de instrucción básica.
El programa T-40 Newén representa uno de los principales cambios en el entrenamiento militar chileno desde la incorporación del Pillán. La combinación de manufactura nacional, simulación avanzada y nuevos métodos de formación apunta a establecer un esquema actualizado para las próximas generaciones de pilotos militares.
