La campaña europea de Embraer para consolidar al C-390 Millennium como la alternativa más moderna del segmento volvió a avanzar en Varsovia. La compañía brasileña selló cinco memorandos de entendimiento con la estatal Polska Grupa Zbrojeniowa (PGZ) y sus subsidiarias WZL-1, WZL-2, WSK “PZL-Kalisz” y WCBKT, abriendo una arquitectura industrial de largo plazo que, en los hechos, coloca a Polonia dentro del núcleo productivo que Embraer está tejiendo en Europa.

El movimiento llega en el momento justo: la Fuerza Aérea Polaca necesita reemplazar con urgencia sus veteranos C-130E/H Hercules, y el Millennium es uno de los candidatos más fuertes del proceso.

Una cooperación diseñada para escalar rápido

Los acuerdos firmados en Varsovia cubren un espectro industrial amplio. Embraer y PGZ trabajarán en MRO, soporte operativo, fabricación de componentes, soluciones de cadena de suministro, diseño y pruebas de productos aeroespaciales, y actividades asociadas a C4ISR.

Preguntas frecuentes
  • ¿Qué acuerdos firmó Embraer en Polonia?

    Embraer firmó cinco memorandos de entendimiento con la estatal Polska Grupa Zbrojeniowa (PGZ) y sus subsidiarias WZL-1, WZL-2, WSK 'PZL-Kalisz' y WCBKT para cooperación en MRO, fabricación de componentes, transferencia tecnológica, diseño, pruebas aeroespaciales y actividades C4ISR.

  • ¿Por qué Polonia está interesada en el C-390?

    Porque necesita reemplazar con urgencia sus veteranos C-130E/H y busca un transporte con mayor disponibilidad, menor carga logística y capacidad para operar desde pistas en mal estado; el C-390 ofrece alta disponibilidad operativa y buena carga útil.

  • ¿Qué impacto económico podría tener una línea de ensamblaje del C-390 en Polonia?

    Embraer estima hasta USD 1.000 millones de impacto económico y unos 600 empleos por una línea de ensamblaje del C/KC-390; proyectos adicionales podrían elevar el impacto a más de USD 2.000 millones y generar alrededor de 4.400 empleos en la próxima década.

  • ¿Quiénes son los principales competidores del C-390 en el proceso polaco?

    Los principales competidores son el Lockheed Martin C-130J Super Hercules y el Airbus A400M.

A nivel de subsidiarias, los MoUs profundizan aún más la integración:

  • WZL-1: partes metálicas y compuestos, transferencia de tecnología, certificación y calidad, tecnologías emergentes.
  • WZL-2: MRO para el KC-390 y otras aeronaves, además de pintura.
  • WSK “PZL-Kalisz”: componentes aeronáuticos, procesos mecánicos y de tratamiento térmico, capacitación y consultoría.
  • WCBKT: desarrollo conjunto de GSE para el KC-390.

El objetivo es claro: crear una red industrial polaca capaz de sostener producción, soporte y un paquete tecnológico competitivo si Varsovia opta por el Millennium. Tanto Jan Grabowski (PGZ) como Bosco da Costa Junior (Embraer Defesa & Segurança) destacaron que el acuerdo coloca a Polonia en el centro del ecosistema industrial europeo de Embraer, sin ambigüedades.

Parece que a cambio, la industria polaca buscará promover en Brasil su vehículo blindado de combate de infantería Borsuk. Foto: Embraer.
Parece que a cambio, la industria polaca buscará promover en Brasil su vehículo blindado de combate de infantería Borsuk. Foto: Embraer.

Un contexto operativo que empuja la decisión

El Ministerio de Defensa polaco viene acelerando el análisis para reemplazar su flota de transporte. Los C-130E adquiridos de segunda mano a Estados Unidos muestran signos de desgaste severo, y los C-130H adicionales que Polonia está recibiendo también llegan en condición limitada. En un frente oriental cada vez más exigente, Varsovia necesita un avión con mayor disponibilidad, menor carga logística y capacidad de operar desde pistas imperfectas.

En ese escenario, los tres candidatos obvios son:

  • Lockheed Martin C-130J Super Hercules
  • Airbus A400M
  • Embraer C-390 Millennium

El Millennium se viene posicionando con fuerza en Europa: Portugal, Hungría, Países Bajos y Austria ya apostaron por él, y otros países —República Checa, Suecia, Eslovaquia— siguen de cerca su evolución. Las cifras operativas publicadas por Embraer son difíciles de ignorar: 93% de disponibilidad de misión y tasa de cumplimiento por encima del 99%, con una carga útil de 26 toneladas y un régimen de crucero superior al de cualquier transporte medio de su categoría.

Entrega final del C-390 en Hungría: Embraer completa el primer programa europeo del modelo

El factor clave: una posible línea de ensamblaje en Polonia

La cooperación industrial firmada ahora se inscribe en un proceso más amplio: Embraer evalúa instalar una línea de ensamblaje final del C/KC-390 en Polonia. Según estimaciones de la propia compañía, esto podría generar hasta USD 1.000 millones de impacto económico y unos 600 empleos.

Más allá del atractivo económico, la señal hacia el Ministerio de Defensa es política e industrial: si Polonia elige el C-390, lo hará con un nivel de participación local que ningún otro competidor está hoy en condiciones de igualar.

La estrategia de Embraer incluye, además, otros posibles proyectos industriales en el país: subensamblaje para la familia E2, conversión de E190 a cargueros y un centro de mantenimiento de trenes de aterrizaje. Todo esto podría superar los USD 2.000 millones en la próxima década y crear más de 4.400 empleos.

El fortalecimiento del ecosistema industrial polaco representa para Embraer una forma de ganar peso dentro del mercado europeo, donde compite contra la tradición del Hércules y la escala industrial del A400M. A cambio, Polonia obtiene transferencia tecnológica, autonomía de soporte y un rol significativo en un programa con potencial de expansión en la OTAN.

Si la compra del C-390 se concreta —y todo indica que Varsovia quiere acelerar la decisión—, el país pasará de ser un cliente más a convertirse en un socio industrial profundo del programa.