Emirates lanzó una nueva alternativa para quienes desean explorar el Sudeste Asiático con mayor flexibilidad. Se trata del Emirates Asia Pass, una modalidad que permite combinar múltiples destinos bajo una única reserva y que apunta a facilitar los viajes multiciudad en una región donde la conectividad aérea es fundamental.

Pensado para viajeros que buscan itinerarios dinámicos y experiencias diversas, el pase permite armar recorridos personalizados en Tailandia, Indonesia, Vietnam, Malasia, Camboya, Singapur y Laos. Desde playas remotas hasta capitales vibrantes o enclaves culturales, la herramienta ofrece la posibilidad de enlazar rutas sin necesidad de emitir varios tickets.

El Asia Pass admite entre uno y diez vuelos dentro del Sudeste Asiático y brinda libertad para repetir ciudades o adaptar el orden del viaje según la disponibilidad del pasajero. La lista completa de destinos incluidos está disponible en el sitio web de la aerolínea.

Cómo funciona y quiénes pueden acceder

El pase puede adquirirse por viajeros que compren un ticket internacional de Emirates con llegada a alguno de los países participantes, ya sea directamente a través de emirates.com, centros de contacto, oficinas comerciales o agencias de viaje.

La propuesta unifica la gestión de todos los tramos —internacionales y regionales— y evita la emisión de billetes con diferentes aerolíneas.

Los principales hubs de acceso al Sudeste Asiático, como Bangkok, Singapur y Kuala Lumpur, funcionan como puntos de partida ideales para extender el itinerario. Las conexiones regionales se realizan a través de vuelos comercializados por Emirates y operados por Bangkok Airways (PG) o Batik Air Malaysia (OD), mientras que los enlaces entre Tailandia y Vietnam, o Tailandia y Camboya, son operados directamente por Emirates.

Flexibilidad en cambios y cancelaciones

Una de las ventajas del Asia Pass es la posibilidad de efectuar modificaciones con costos accesibles.

  • Los cambios en tramos regionales tienen una tarifa de USD 15.
  • Cualquier modificación en los vuelos internacionales se rige por la política de reemisión del ticket principal.
  • Si el pasajero necesita cambiar ambos segmentos (regional e internacional), se aplica la condición más restrictiva.

En caso de cancelación, la tarifa es de USD 50 para los tramos del Asia Pass, mientras que el vuelo internacional se ajusta a las condiciones del ticket de origen. Si se cancela la totalidad del viaje, rige la política más estricta entre ambas partes.

La aerolínea recuerda además que, ante un no-show en un tramo del Asia Pass, ese vuelo queda automáticamente sin posibilidad de cambios ni reembolsos y se cancelan los siguientes segmentos operados por Emirates. La reemisión posterior está disponible, pero sujeta a diferencia tarifaria, cargos por no-show y disponibilidad.

Otras consideraciones: equipaje, tarifas y elegibilidad

El Asia Pass puede combinarse con tarifas de Economy, Premium Economy, Business y First Class, siempre que la ruta internacional llegue a alguno de los países cubiertos. Los precios se calculan automáticamente al momento de la cotización del ticket.

En cuanto al equipaje, se mantiene la franquicia de Emirates para el tramo que conecta con la región, mientras que los vuelos internos aplican las normas de la aerolínea operadora.

Los niños y bebés que ocupen asiento abonan la tarifa completa correspondiente al pase; en el caso de bebés sin asiento, se aplica el 10% de la tarifa de adulto.

Por otra parte, el Emirates Asia Pass no está disponible para viajes con origen en Australia, Nueva Zelanda o el Lejano Oriente, y sus condiciones se rigen por la legislación del país de emisión, salvo excepciones indicadas por Emirates.

Una herramienta para viajes más simples y rutas más amplias

Con opciones que permiten volver a una ciudad ya visitada, extender la estadía o avanzar hacia otro país de la región sin trámites adicionales, el Emirates Asia Pass se presenta como una solución práctica para quienes desean recorrer el Sudeste Asiático a su ritmo.

Desde las islas de Koh Samui hasta las calles de Bangkok, pasando por templos históricos, centros gastronómicos y capitales modernas, el pase facilita la planificación de itinerarios amplios bajo un único proceso de compra y con políticas pensadas para mantener la flexibilidad del viajero.