Estrategia nuclear: el plan millonario para que el B-52 vuele 30 años más
Boeing liderará la integración de los nuevos motores F130 en el B-52 Stratofortress tras recibir un contrato de 2.000 millones del Pentágono para modernizar la flota estratégica.
- El Pentágono adjudicó a Boeing un contrato de 2.000 millones de dólares para liderar la integración de nuevos motores F130 en los B-52 Stratofortress (Programa CERP).
- Se reemplazarán los motores Pratt & Whitney TF33 por Rolls-Royce F130, derivados del BR725, buscando mayor eficiencia de combustible y menor mantenimiento.
- La modernización abarcará también puntales de motor, barquillas, sistemas de generación eléctrica y pantallas de cabina; Boeing actúa como integrador principal.
- La flota de 76 bombarderos será redesignada B-52J tras las modificaciones y se espera que permanezca operativa hasta la década de 2050.
- La iniciativa responde a la obsolescencia de motores diseñados en los años 60 y al difícil acceso a repuestos, además de optimizar programación de vuelos y extender el radio de acción.
- Hubo retrasos en el diseño de las tomas de aire que movieron la revisión crítica del diseño (CDR) hacia finales de 2025.
- El Pentágono prevé que los dos primeros B-52J realicen pruebas de vuelo y evaluaciones en tierra hacia finales de esta década.
- La modernización se integra con la estrategia nuclear y la futura coexistencia operativa de los B-52J renovados con el B-21 Raider.
El Pentágono adjudicó a Boeing un contrato de 2.000 millones de dólares destinado al programa de reemplazo de motores de los bombarderos B-52 Stratofortress, según informó Reuters. Esta adjudicación se vincula directamente con el CERP (Programa de Reemplazo de Motores Comerciales, por sus siglas en inglés), una de las modernizaciones más profundas en la historia de esta plataforma de largo alcance.
La iniciativa contempla la sustitución de los actuales propulsores Pratt & Whitney TF33 por los nuevos Rolls-Royce F130. Estos motores, derivados del modelo comercial BR725, prometen una mayor eficiencia en el consumo de combustible y una reducción considerable en las necesidades de mantenimiento. El objetivo final es que la flota de 76 aeronaves, que una vez modificadas recibirán la designación B-52J, permanezca operativa al menos hasta la década de 2050.
Alcance técnico de la modernización
El contrato otorgado a Boeing, que actúa como integrador principal del sistema, no se limita solo a la instalación de las plantas de poder. Los trabajos incluyen la fabricación e integración de nuevos puntales de motor, barquillas (estructuras que recubren los motores), sistemas de generación de energía eléctrica y pantallas de visualización en la cabina de mando.
- ¿Qué objetivo tiene el contrato de 2.000 millones otorgado a Boeing?
El contrato financia la integración de nuevos motores F130 en los B-52 Stratofortress como parte del Programa de Reemplazo de Motores Comerciales (CERP) para modernizar la flota.
- ¿Qué motores serán reemplazados y por cuáles?
Se reemplazarán los motores Pratt & Whitney TF33 por los nuevos Rolls-Royce F130, derivados del BR725.
- ¿Qué alcance técnico incluye la modernización?
Incluye instalación de motores, fabricación e integración de puntales y barquillas, sistemas de generación eléctrica y pantallas de cabina, además de la adaptación de tecnología comercial.
- ¿Por cuánto tiempo se espera que operen los B-52 modernizados?
Se espera que la flota de 76 bombarderos, redesignada B-52J, permanezca operativa al menos hasta la década de 2050.
- ¿Cuáles han sido los principales desafíos del programa?
Retrasos en el diseño de las tomas de aire que pospusieron la revisión crítica del diseño (CDR) hasta finales de 2025 y otros ajustes técnicos de integración.
- ¿Cuándo se esperan las primeras pruebas de los B-52J?
El Pentágono espera que los dos primeros ejemplares realicen pruebas de vuelo y evaluaciones en tierra hacia finales de esta década.
Este proceso de transformación busca resolver los problemas de obsolescencia de los motores originales, diseñados en la década de 1960, cuyas piezas de repuesto son cada vez más difíciles de obtener. De acuerdo con datos previos del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, el uso de tecnología comercial adaptada permitirá optimizar la programación de vuelos y extender el radio de acción de los bombarderos sin necesidad de reabastecimiento constante.
Desafíos en la integración y cronograma
Aunque la fabricación de los motores por parte de Rolls-Royce en su planta de Indianápolis avanzó conforme a lo previsto, el programa enfrentó retrasos en la etapa de diseño de las tomas de aire. Estos ajustes técnicos desplazaron la revisión crítica del diseño (CDR) del sistema completo hacia finales de 2025.
El Pentágono espera que los dos primeros ejemplares del B-52J realicen sus pruebas de vuelo y evaluaciones en tierra hacia finales de esta década. Una vez completado el despliegue de los nuevos sistemas, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos mantendrá una flota estratégica compuesta por estos bombarderos renovados y el futuro B-21 Raider.
