Primer vuelo del Su-57 con el motor izdeliye 177, el “eslabón perdido” entre el AL-41F1 y el Izdelie 30
El estreno en vuelo del izdeliye 177 confirma el avance de Rusia hacia una solución intermedia de alta potencia para el Su-57, con impacto directo en exportaciones, remotorizaciones y programas futuros como el Su-75.
El primer vuelo de un Su-57 equipado con el nuevo motor “izdeliye 177” marca un hito relevante dentro del prolongado y complejo proceso de maduración del programa de caza furtivo ruso. Anunciado por Rostec y ejecutado por la cooperación entre la United Aircraft Corporation (UAC) y la United Engine Corporation (UEC), el evento representa el inicio formal de los ensayos en vuelo de una nueva planta motriz de quinta generación, aunque lejos aún de constituir la validación de un motor plenamente operativo o listo para producción en serie.
Más allá del AL-41F1, pero antes del Izdelie 30
Nadie discute que la nomenclatura de los motores rusos puede resultar confusa. Sin embargo, este vuelo permite trazar una línea evolutiva clara en tres etapas para el Felon:
- Etapa 1: el presente (Izdelie 117 / AL-41F1): Es el motor con el que el Su-57 entró en servicio. Aunque comparte ADN con el AL-41F1S del Su-35S, el 117 incorpora un sistema de control FADEC más avanzado. Con un empuje de 14.500 a 15.000 kgf, se ha mostrado suficiente para cumplir los requisitos básicos, pero limitado para exprimir el potencial de supercrucero y persistencia en combate del avión.
- Etapa 1.5: la novedad (Izdelie 177): El motor que voló ayer. Representa un salto a las 16.000 kgf de empuje. Es una evolución profunda y refinada de la arquitectura del AL-41F1 que mejora la relación peso-potencia. Mientras que su variante 177S (presentada en ferias como Aero India) se promociona con 14.500 kgf para ser un reemplazo drop-in del AL-31FP de los Su-30MKI, la versión 177 "limpia" es el estándar de alta potencia optimizado para los lotes de serie inmediata del Su-57 y su variante de exportación, el Su-57E.
- Etapa 2: el objetivo (Izdelie 30 / AL-51F1): El motor definitivo de quinta generación. Destinado a entregar hasta 19.000 kgf y portar las nuevas toberas bidimensionales planas para reducir drásticamente la firma radar e infrarroja trasera. Este motor sigue su propio cronograma de pruebas de pre-serie.
Posible impacto operativo y comercial
La integración del izdeliye 177 no debe leerse únicamente como una mejora incremental de prestaciones para el Su-57. No se puede menospreciar el efecto sistémico que puede tener sobre varios programas clave de la aviación de combate rusa, tanto en el plano operativo como en el comercial.
En primer lugar, el nuevo motor refuerza la viabilidad del programa “Super Sukhoi” ofrecido a la India como eje de la modernización de media vida de los Su-30MKI. La variante 177S, concebida como reemplazo directo del AL-31FP sin modificaciones estructurales mayores, permitiría a Nueva Delhi acceder a un salto significativo en empuje, eficiencia y vida útil, al tiempo que unifica parcialmente la logística con el ecosistema del Su-57. Al demostrar que el núcleo tecnológico del motor ya vuela en una plataforma de quinta generación, Moscú busca reconstruir credibilidad industrial tras años de retrasos que erosionaron la confianza india y precipitaron su salida del programa FGFA.
En ese mismo marco, el izdeliye 177 se convierte en una pieza central del esfuerzo ruso por reabrir la puerta del Su-57E al mercado indio. Más allá de la célula, la propulsión siempre fue uno de los puntos más cuestionados del Felon, y contar con un motor más potente, eficiente y con proyección de convertirse tambien en el motor del Su-30MKI, resulta indispensable para presentar al Su-57 como una alternativa viable frente a opciones occidentales o desarrollos autóctonos como el AMCA.
El impacto potencial se extiende también a otros operadores de la familia Su-30, como Argelia, Vietnam, Malasia y otros usuarios con flotas numerosas y horizontes de servicio que se extienden bien entrada la década de 2030. Para estos países, una remotorización basada en el 177S ofrece una solución intermedia entre una modernización profunda y la adquisición de un caza completamente nuevo, mejorando prestaciones cinemáticas y reduciendo costos operativos sin alterar la arquitectura básica de la aeronave.
Finalmente, el izdeliye 177 es un habilitador clave para el futuro comercial del Su-75 Checkmate. Diseñado desde el inicio para compartir componentes críticos con el Su-57, el monomotor ruso depende de la disponibilidad de una planta motriz compacta, potente y confiable para sostener sus promesas de costo y desempeño. Sin un motor de esta clase validado en vuelo, el Su-75 seguiría siendo poco más que un concepto. Con el 177, al menos en términos propulsivos, el proyecto gana una base más tangible, aunque todavía lejos de traducirse en contratos firmes.
En síntesis, el vuelo del Su-57 con el izdeliye 177 no cambia por sí solo el equilibrio tecnológico global, pero sí introduce un elemento nuevo en la ecuación estratégica rusa: un motor que, de consolidarse, puede servir como puente entre la flota heredada de cuarta generación, el Su-57 y los programas futuros, reordenando tanto la oferta exportable como la narrativa industrial de Moscú en un contexto de competencia cada vez más restrictivo.