American Airlines modificará la estructura operativa de su hub en el Aeropuerto Internacional de Dallas/Fort Worth (DFW) al pasar de 9 a 13 bancos de vuelos a partir de abril de 2026.

La compañía anunció que los ajustes en la programación estarán disponibles en los sistemas de venta desde el 27 de diciembre, con el objetivo de redistribuir el flujo de los 100.000 pasajeros diarios que transitan por la terminal texana hacia los más de 930 vuelos de salida en días pico.

Esta medida busca reducir la congestión en las puertas de embarque y optimizar los tiempos de conexión de equipaje, un área donde el 30% de las maletas facturadas de toda la red de la aerolínea realizan procesos de transferencia.

Preguntas frecuentes
  • ¿Qué significa pasar de 9 a 13 bancos de vuelos?

    Significa reorganizar la programación del hub para tener 13 agrupaciones de llegadas y salidas en lugar de 9, creando más "olas" de conexiones para mejorar la conectividad y puntualidad.

  • ¿Cuándo entrará en vigor la reestructuración?

    La reestructuración operativa comenzará a aplicarse a partir de abril de 2026; los cambios en la programación estarán disponibles en los sistemas de venta desde el 27 de diciembre.

  • ¿Cómo impactará esto a los pasajeros?

    Se espera menor congestión en puertas, mejores tiempos de conexión de equipaje, más puntualidad y facilidades para conexiones internacionales y domésticas, aunque habrá menos salidas de madrugada hacia DFW.

  • ¿Qué inversiones realizará la aerolínea para mitigar interrupciones por clima?

    Invertirá en 'block time' para tiempos de vuelo programados más realistas y desembolsará millones en recursos de desembarque remoto como autobuses y personal adicional para evitar desvíos.

  • ¿Qué cambios de infraestructura están planeados?

    Se añadirán nueve puertas en las Terminales A y C, y a largo plazo se construirá la Terminal F para 2030 con 31 puertas nuevas, tecnología avanzada para equipaje y nuevas salas VIP.

Un banco de vuelos es una estructura de programación que agrupa múltiples aterrizajes y despegues en un lapso breve en un hub.

Este sistema coordina una "ola" de llegadas seguida de una "ola" de salidas, lo que permite que los pasajeros y el equipaje realicen conexiones rápidas entre decenas de aeronaves, maximizando la conectividad de la red de la aerolínea.

Jim Moses, vicepresidente senior de operaciones de DFW, señaló que "a medida que el entorno operativo y las expectativas de nuestros clientes evolucionaron en los últimos 10 años, nuestro enfoque en nuestro hub más grande e impactante también debe evolucionar".

El directivo agregó que "estamos realizando este cambio significativo manteniendo la misma amplitud, profundidad y calidad de programación que nuestros clientes esperan y de la que dependen. Eso significa cosas buenas para los clientes de American, los miembros de nuestro equipo y casi todos los que dependen de la aerolínea".

La nueva distribución horaria contempla también una reducción de las salidas de madrugada hacia DFW, priorizando ventanas de tiempo con mayor demanda y facilitando las conexiones internacionales y domésticas.

La aerolínea invertirá además en el llamado "block time", el tiempo programado entre el retroceso en la puerta de salida y la llegada a la de destino. Esta estrategia pretende asegurar mayor puntualidad y minimizar las demoras en cadena que afectan la red global cuando el clima adverso impacta en Texas.

Para mitigar estas interrupciones, American Airlines desembolsará millones de dólares en recursos de desembarque remoto, incluyendo autobuses y personal adicional, para evitar desvíos de aeronaves hacia aeropuertos alternos cuando las posiciones de contacto estén saturadas por contingencias climáticas.

En el plano de infraestructura, el plan se complementa con la expansión de las Terminales A y C, donde se añadirán nueve puertas de embarque. A largo plazo, el proyecto incluye la construcción de la Terminal F, prevista para 2030, que contará con 31 puertas nuevas con capacidad para aviones de fuselaje ancho, tecnología avanzada para la gestión de equipaje y nuevas salas VIP.

Según reportó la compañía, estas mejoras en tierra se coordinan con la implementación de sistemas de reconocimiento facial para seguridad y procesos de migración acelerados, buscando que la eficiencia en el aire se refleje en la experiencia del pasajero antes de abordar sus aeronaves.