Corea del Sur aprueba el desarrollo de un motor nacional para sus aviones de combate
Con un presupuesto de 2.260 millones de dólares, Seúl inicia un proyecto de 14 años para unirse al selecto grupo de naciones capaces de producir motores de aviación de alto rendimiento.
- Corea del Sur aprobó un plan de 14 años y 3,35 billones de wones (≈2.260 millones USD) para desarrollar un motor turbofán nacional para el KF-21 Boramae y UAVs de alto rendimiento.
- El objetivo es un turbofán capaz de 16.000 lb de empuje en potencia militar y hasta 24.000 lb con postcombustión, destinado al Block 3 del KF-21 hacia 2040.
- El proyecto busca eliminar la dependencia tecnológica y las restricciones de exportación asociadas al uso de motores estadounidenses (GE F404/F414).
- Participan DAPA, KASA, y los ministerios de Industria y Transporte; empresas líderes: Hanwha Aerospace y Doosan Enerbility.
- Corea del Sur iniciará la ejecución principal en 2027 tras estudios de viabilidad y trabaja en materiales avanzados (cerámica compuesta y aleaciones para >1.500 °C).
- Sólo unas pocas naciones dominan actualmente el diseño desde cero de motores de alto rendimiento (EE. UU., Reino Unido, Francia, Rusia), por lo que el desafío técnico es elevado.
- El conocimiento desarrollado tendrá aplicaciones civiles en aviación comercial y generación de energía, ampliando el retorno de la inversión pública.
La Administración de Programas de Adquisiciones de Defensa (DAPA) aprobó el 22 de diciembre un plan de 14 años para desarrollar un motor de aviación de diseño propio. El proyecto, denominado Advanced Aviation Engine Development Project, cuenta con un presupuesto de 3,35 billones de wones (aproximadamente 2.260 millones de dólares) y busca eliminar la dependencia tecnológica de proveedores extranjeros, según informó Aviation Week.
El objetivo central es el diseño, prueba y certificación de un motor turbofán capaz de generar 16.000 libras de empuje en potencia militar y hasta 24.000 libras con postcombustión. Esta planta motriz se destinará a futuras versiones del caza KF-21 Boramae, específicamente para el Block 3 proyectado hacia el año 2040, además de posibles aplicaciones en aeronaves no tripuladas de alto rendimiento.
Independencia tecnológica y exportación
Actualmente, los cazas surcoreanos como el KF-21 y el FA-50 utilizan motores de origen estadounidense, específicamente el General Electric F414 y el F404. Esta situación impone restricciones de exportación, ya que Corea del Sur requiere la autorización de Estados Unidos para vender estas plataformas a terceros países. El desarrollo de un motor nacional permitiría al país asiático gestionar su propia cadena de suministro y potenciar su industria de defensa en el mercado global.
- ¿Cuál es el objetivo principal del proyecto de motor?
Diseñar, probar y certificar un turbofán nacional con 16.000 lb de empuje (potencia militar) y hasta 24.000 lb con postcombustión para el KF-21 y UAVs de alto rendimiento.
- ¿Cuánto costará y cuánto durará el proyecto?
El presupuesto es de 3,35 billones de wones (aprox. 2.260 millones de USD) y la duración prevista es de 14 años.
- ¿Por qué es importante desarrollar un motor nacional?
Para eliminar la dependencia tecnológica de proveedores extranjeros, evitar restricciones de exportación y potenciar la industria de defensa y la cadena de suministro nacional.
- ¿Qué plazo tiene el proyecto para comenzar la ejecución principal?
La ejecución principal está prevista para comenzar en 2027, tras completar estudios de viabilidad técnica.
- ¿Qué empresas y organismos participan en la iniciativa?
Participan la DAPA, la KASA, los ministerios de Industria y Transporte, y empresas como Hanwha Aerospace y Doosan Enerbility.
La iniciativa involucra a un grupo de trabajo interministerial que incluye a la DAPA, la Administración Aeroespacial de Corea (KASA) y los ministerios de Industria y Transporte. Empresas como Hanwha Aerospace y Doosan Enerbility lideran los esfuerzos industriales. Hanwha aporta décadas de experiencia en la producción bajo licencia y el mantenimiento de motores occidentales, habiendo fabricado más de 10.000 unidades para la Fuerza Aérea de la República de Corea.
Desafíos técnicos y cronograma
El desarrollo de motores de aviación de alto rendimiento es una de las tecnologías más complejas en la industria militar. Solo un grupo reducido de países, compuesto por Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rusia, posee actualmente la capacidad de diseñar y fabricar motores de este tipo desde cero.
Corea del Sur planea iniciar la ejecución principal del proyecto en 2027, tras completar los estudios de viabilidad técnica. Los ingenieros locales trabajan en el desarrollo de materiales compuestos de matriz cerámica y aleaciones capaces de soportar temperaturas superiores a los 1.500 grados Celsius en la cámara de combustión. "Buscaremos lograr la autosuficiencia tecnológica en motores avanzados y asegurar una cadena de suministro estable", señaló un funcionario del Ministerio de Comercio, Industria y Energía surcoreano.
Además de las aplicaciones militares, el gobierno prevé que el conocimiento adquirido se traslade al sector civil. La tecnología de turbinas de gas tiene aplicaciones directas en la aviación comercial y la generación de energía, lo que ampliaría el retorno de la inversión realizada por el Estado.
